domingo, 30 de noviembre de 2025

                                                                             12X12X12          
                                                                                        
Por Argenis Salazar Tortolero

En un sueño donde casi nada se movía. Ausencia de movimientos (o incapacidad de percibirlos por su neo-nanomaquinaria o sus nano ocultaciones.) de uno, o de grupos. Un cineasta con pintas de entrenador de boxeadores, leía su conferencia "Cine, instrumento de poesía". Las imágenes, el misterio, los sueños:"la luz cinematográfica está convenientemente dosificada y encadenada", decía nuestro poeta. Yo escribía con pluma desplumada (Montaigne soñaba con alguien que lo desplumara), algunas notas dispersas solo descifrables dentro de algún otro sueño; o de una Imago como escribiera Lezama. Un congelamiento de datos, de la memoria. De la clave Morse al ADN que es más barato que disco duro, más duradero pero que también hay que congelar. La tinta virtual de mi sueño, transmutó en inestable texto:
"Todo desplazamiento, roce o movimiento, generador de plumas, sonidos, fluidos o arañazos; son formas de escrituras. La pasiva motricidad, posibles lecturas. Jugando en espacios y tiempos comunes, deseando, y en espera del on/off instantáneo y eterno de ordenadores cuánticos; prefiguran el final del juego antiguo e  inevitable: El silencio, la muerte del  0,1 y el 2; la muerte del otro. Afirmación y negación, nacimiento y muerte;  las dos fechas probables de Borges en un solo y único gesto. Fantasmagoría; promiscuidad carnavalesca sin conmutadores. El tercero, cuarto y quinto: Sentidos sin sentido, ausencia de ellos o convenientes despistes. De luz, de vista, olfato o del buen gusto para poder sentir la falta de cera. La de los oídos de los compañeros del héroe, la de la miel de Virgilio y la de su traductor al español de buena cera de Luis de León. Nos lo recordó Maeterlink con sus termitas, abejas y boxeadores. Aficionados al billar con tacos con cera para dar pie con bola. El intuitivo sexto, ausente como el aura de Benjamin, produce falsos modelos, fantasmas, monstruos de la razón y la sin razón. Y por alguna  que otra razón, la figura del burócrata tan odiado por Musil y sus hombres sin atributos. En una palabra -que vale por seis o exagrama-: Mercancía. El séptimo, que ni arte, Pitágoras, ni parte, que aunque de caballería, también de pecado. Como el octavo, capital y el único según Canetti, que es el querer sobrevivir a todos. El noveno y décimo: Mandamientos. Man D, Mandela, Mandala. Mandan, más bien obedecen, las leyes del mercado. Las palabras y las cosas que muy lejos de Foucault, continúan-disfrazadas- con sus juegos de poder. De poder vender. El de la Once: vende cupos y cupones. Rasca y gana con las uñas, monedas o boli sin tinta. El doce como la dodecafonía, los meses y los apóstoles, pero sin el poeta y sus parábolas. Huele a escepticismo, desengaño y a cínico oportunismo. Como el Wittgenstein de su "A tus errores sácales dinero.", y sus inciertas certezas. Pero apelando a doce virtudes pragmáticas y protestantes:
Padre -¿Hija a que fue lo que me dijiste que te dedicabas?
Hija - Prostituta padre, prostituta.
Padre - Ah, gracias a dios,yo creí escuchar protestante.
Divertidas paradojas como las de Wilde, que al enfrentarlas, medirlas  o mejor munirlas (como decía Lacan) a lo real, a Duchamp, Cage, Beuys, al televisivo Nam June Paik o a las sillas de La Monte Young, más que diferencias, emanan o destellan las similitudes o simulacros propios de la parodia. Con aspiraciones a una tímida ironía que se derrite como el plástico de un humor anacrónico ante el fuego de cualquier mirada urgente y necesaria. Nada más eficaz que el disfraz de artista actual. Basta con cualquier ordenamiento "esteticista", un buen curriculum profesional y al menos un comprador. Si este ni siquiera aparece; el problemas sigue sin ser artístico. Como los Refritos del siglo XX que según Duchamp, poblaron el tiempo y el espacio de su mingitorio.".
El poeta/cineasta/ boxeador, entonces habló de Nazarín, del padre Nazario, de putas, de Tolstói, de Madrid  y de "El idiota" de Dostoievski. De los suyos y de los de Galdós. Yo ya no escribía, estaba desplumado. Pude ver al cineasta encerrado en una jaula de 12X12X12. Pero sus barrotes eran unos enormes bolígrafos con anotaciones que intentaban explicar sus películas o el gran tema del moderno enjaulamiento del Quijote y los encarcelamientos de Cervantes. Textos más bien escritos, desde adentro de la jaula por la tradición. Desde afuera: por un cura, un barbero, un bachiller o una bolsa repleta de histéricos gatos chillones. Sancho, estaba viendo su serie preferida en youtube. De repente, el cineasta se incorpora y muy contrariado grita el nombre del obispo armenio:
 ¡Esrou-Esdrás, redivivo!
Me desperté. Tenía que escribir un texto que me había solicitado mi amigo Miguel Álvarez-Fernandez con relación a su pieza: "Doce composiciones para bolígrafo". Twin Studio Gallery, Madrid, 2013. 12 bolígrafos con 12 anotaciones, sugerencias, instrucciones o partituras escritas en cada uno de los bolígrafos. Dentro de su estuche o cajita casi todo made in China. Nada más difícil que escribir a cerca de un amigo. Mucho más después de haber jugado juntos a los chinos. Primero lo intenté con los valores de la retórica Aristotélica. Pero aparte de las descompensaciones del pathos, el ethos y el logos, terminaría por parecerme a un "crítico barbudo", a Harold Bloon o peor aún, a su shakespeariano John Falstaff. Lo intenté con la cabala, con la cava-la catalana, con el I Chin y hasta con el tarot, pero nada. Ya los había intentado acercar, aparejar o empalizar con tres de mis iconos-artísticos preferidos: La jaula de Don Quijote, la cajita asiática de Belle de Jour de Buñuel y el ruidito oculto dentro de un cilindro de una pieza de Duchamp. Pero los tres sonaban envueltos en un secreto; en un misterio. El primero: Jaula con sus ruedas en el camino de la locura y de la amistad. El tercero, donde ni siquiera su autor supo cual era el objeto que producía su sonar. El segundo, mediano o el del medio; mediaba con las palabras, sus imposibles traducciones y la seria complicidad entre una puta de lujo y su asiático cliente. Misterioso secreto de todos aquellos que vendemos y compramos en un mismo acto vil. Secreto rentable y erótico, en los deseos de toda compra-venta. Los tres sonaban. A su manera pero sonaban y seguirán sonando. Y para terminar de desplumar mis impotentes juicios críticos, ninguna de mis tres cajitas o jaulas vienen con instrucciones. Ni con textos ni partituras. Así que como ya no tenía ni más líneas, ni más muerte ni más tiempo (Deatline), y como todo tiempo es cuenta, y no contaba con más tiempo, decidí transcribir todo mi sueño y mi alucinante crítica onírica. Para terminar de espabilarme con 4 "aforismos teológicos". Uno judío, otro católico-jesuítico, otro musulmán y el último de un ateísmo místico. El primero del poeta Sem Tob, que nos indica que por eso dios nos dio dos orejas y una sola boca, para oír más y hablar menos. El segundo de Baltazar Gracián y su aforismo de la brevedad, que por ser breve no es tan malo. Compartimos con el tercero, nuestra condición de infieles: a la amistad, al filos, al arte, a nosotros mismos, y para colmo, a nuestro dios y hasta al mismísimo Alá. El peor de los ateísmos es el descoyuntamiento de todo lenguaje. El de un loco o el de un poeta terminal. Tan temible, tanto para la razón, para el Vaticano, para el capitalismo, así como para cualquier poderoso o sociedad enferma y alienada. Desde Rodez y su "Pesa-nervios", Antonín Artaud tras dejarnos su poesía, sus piezas sonoras a golpe de gritos puro nervios y angustia, y su teatro de la crueldad, nos confiesa su asco por toda escritura; por los literatos; por cualquier literatura.
Faltarían otros ocho comentarios, para completar los 12 de Miguel Álvarez-Fernandez y sus 12 bolígrafos. Pero queda compensado por nuestros más de 12 años de amistad. Nuestras  más de 12 conversaciones. Los más de 12 prestamos de 120 euros, devueltos a los 12 días. Los más de 12 kilómetros que separan nuestros continentes; yo de América del sur y él de esta España sur europea. Y que tal y como van las cosas, terminaremos compartiendo un mismo apodo. Ya compartimos oficios y artificios. Las trampas y las jaulas del hoy tan de moda John  Cage. El mismo entusiasmo y el mismo genio. Para el ingenio, nos harán falta mucho más que 12 bolígrafos. Más que suficientes para agradecerle su generosa amistad. El incalculable valor de sus gestiones como divulgador del arte sonoro y las músicas actuales. Pero sobre todo y ante todo, el habernos recordado con su "12 composiciones para bolígrafo", metidas en una caja con su diseño repetido de interiorismo industrial, que sirven y servirán para muchas cosas: Como música mobiliario, para escribir y dejar de hacerlo, como  sofisticadas armas blancas, como herramienta oculta de cualquier humilde o flamante notario o escribano, o para sacarnos los tapones de cerumen. Todo a pesar de que como escribiera el compositor/filósofo /recoge setas: "Escribir una pieza de música no sirve para nada". O mejor, como pensaba Artaud: todo texto, toda literatura (disimulada, camuflada o no): "toda escritura es una cochinada[...] Todos los literatos son cochinos  y en especial los de esta época [...]  una porquería.".
                                                Argenis Salazar - Madrid, Otoño, 2013 Copyright ©

domingo, 19 de diciembre de 2010

19 de Diciembre 2010. 00h, nada menos y todo más. Cien años de L.L.




El escritor y columnista dominical de El País (España): Manuel Vincent, recientemente escribió que sus perros le habían enseñado más que Schopenhauer.
Interrogado mi gato: Murrianguiño, por el ensayo “Acerca de unos versos de Virgilio” de Montaigne, su desprecio fue tal (me vio, y prosiguió su siesta infinita enfrente del televisor), que mi conclusión es que mi gato, además de una ignorancia escandalosa; yo me lo merecía. Pasé a preguntarle por: Pascal, Santo Tomás de Aquino, Platón, Homero, Heráclito de Éfeso, Moisés, Ekklesiastés, San Mateo, por el mismísimo Jesús, por todos los poetas que me vinieron a la cabeza, pero sobre todo por: Sor Juana, Fray Luis de León y San Juan de la Cruz.  Pero lo único que logré, tras una leve meneada de cola, fue que de sus entrañas saliera un extraño ruido comprimido, que sino fuera por respeto a usted lector, juraría que se trataba de uno de esos silenciosos (invisibles), aparentemente inofensivos, resumidos, elegantes y prudentes, pero matadores pedos gatunos.
Ya por último, e intentando resumir (re-sumar), ingenua y  tristemente solicité de mi gato alguna noticia del gran Lezama Lima. Pero ya para sabotearle su cómoda parálisis de gravidez forzosa, le grite en la oreja izquierda: “¡Y que por nombres no quede: José María, Andrés y Fernando!”. Murrianguiño no se inmuto, pero desde varios puntos del apartamento se reportaron eventos maravillosos: sonó la tetera, crujieron urdimbres, cuajaron los lácteos rumiantes y el postre Vasco. “Chorreaba la luz en los tres pisos…”, con “…blancura espesa del ópalo”. Y un sin fin de otros más desconocidos. Al volver a la sala para seguir molestando al gato, Murrianguiño se había  esfumado, pues las puertas también se habían abierto. Tres días duró su desaparición. Partió el 17 de Diciembre  y ha aparecido hoy 19 de Diciembre del 2010. Y como conmemorando el centenario del nacimiento del gordo voluptuoso de trocadero, salió de mi biblioteca donde se había escondido y dedicado a arañar mi colección de Lezama. Hoy, y viendo mi impotencia para dedicarle algo digno al poeta cubano y siendo algo injusto tantos homenajes a tantos otros, me limito a transcribir algunos arañazos o sub-rayados invisibles realizado por mi gato oblicuo y coral:

“Voluptuoso de Perigord” (Montaigne), “Maestro Estéfano” (Mallarmé)
Melón con ventana y hielo; el “mogollanate” que tampoco está de más; como piscina de Siloé
Pre- rafaelísmo de Martincillo: citas uñas pintadas.
Indistinción sexual del hálito en los taoístas
Fantasmal Vagina de sueño de Foción.
El divinal porquerizo Eumeno como primer reconociente: desatendido por Nietzsche.
Y todo tu capitulo X  de Paradiso.
“Relámpago es violeta si alfiler en la nieve y terco rostro”, “…el secreto en geranio convertido…”, “…chorros de abejas increadas…” de tu muerte de Narciso.
La portada de la primera edición de “Tratados en la Habana”.
Nada más pudo arañar Murrianguiño, ¡he llegado a tiempo gato cabrón!.
Por lo tanto y para que no te vuelvas a esconder, te dedico estos versos del cervecero/ Güagüero:
                              
 “El que se va y no viene
  busca el ají que no tiene.
  El que viene y no se va,
  más nunca le pesará
  más nunca le pesará…”
                           
Así pues empecemos; “ …podemos empezar”, con lecciones y “ritmo hesicástico”,
alfiles en francés (Fous: Locos), “cualquier fin es el pavo”. Me niego a que los perros de Vincent sepan más que yo, que Schopenhauer y que mi querido, vago y gordo gato castrado. Aunque tal vez,  al igual que Lezama Lima, “Su misterio estaba en que a veces su piel temblaba, sin saber quien dictaba ese temblor”.

Madrid, 19 de Diciembre del 2010.






sábado, 30 de octubre de 2010

30 de Octubre 2010, 00h. Ni más ni menos.



Hoy, para ahorrarnos tiempo y energía (dinero),
en Europa retrasaremos nuestros relojes una hora menos.
Ni más ni menos.
Hoy, nada más y nada menos, se cumplen 100 años del nacimiento del poeta
Miguel Hernández: Clásico, moderno; entero.
Los más que los menos, retrasan su lento minutero, en medio de millones de segunderos.(Lichtenberg: Maquinador, maquinista, maquinero)
Un año ni más ni menos, adelantaron sus hipócritas homenajes patrioteros.
En América Latina, España, y hasta en el cielo.
El amigo, el camarada, el traidor, el infame y hasta el clero.
En academias, burdeles, senados, plazas y escuelas (cárceles con maderos).
En telediarios, periodicos, blogs, chats: la red social de los embusteros.
Hablaremos, escribiremos y le cantaremos; con sincero e impotente oportunismo de ciego.
Lo que importa es lo que importa, su poema justo y certero.
La Poesía como motor del tiempo y el poeta como relojero.
O como de Lautréamont se escribiera “…el escritor como voluntad del número cero.”.

martes, 20 de abril de 2010

"OCIPUCIO"



ÓLA/OMEGA/ORINOCO/OLIMPO/OBÚS
COCO/CANOA /COGOTE/COLMENA/CAÑÓN
CAMA/CADALSO/CHINCHORRO/CAMISA/CULO/CHICHÓN
ISLA/IN VITRO/INSECTA/IMPERIO/IMPRENTA/INTERNET
PUTA/PALA/PARAGUAS/POCILLO/PAELLA/PALACIO/PISTOLA
ÚLCERA/UÑERO/URINARIO/UKELELE/ULISES/URAN(I)O/U.E
CASA/CAPILLA/CAPUCHA/COCA/CHOCHETE/CONDÓN/C-4
CRÁTER/CARETO/CAMPANA/CHURUATA/CHANCLETA/COL
IMÁN/INDIO/INVISIBLE/INFINITO/ILEGAL
OJO/ORIOLANO / ORILLA /ORÁCULO/OM

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OCIPUCIO
Cuentos desde adentro. Desde un adentro posterior y occipital.
Cuentos zig-zag, en curvas, semicirculares: Arco, fauces abiertas,
cóncavos o perfil de diablo-roca; de media luna.
Cuentos relámpagos del catatumbo, sin doble rostro y escritos desde
el ocipucio: desde el cogote.
Cuentos espirales en ascenso y descenso, que con poco vértigo como
tobogán para niños; requieren de algo más que lentes de contacto, gaita,
y de orejas con puñal.
¿Cuento contigo?.
Cuento con eso.
A.S.

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